viernes, 2 de noviembre de 2018

En el corral

En el corral
Oleo sobre lienzo 100 x 81 cm
Con esta obra, empiezo una serie donde iré representando animales del mundo rural, hecho que desde mi infancia hasta ahora, y ya han pasado unos años... han ido practicamente desapareciendo cerca de los grandes nucleos de población, por diversos factores. El primero creo es una falta de rentabilidad, casi sale más caro criar una oveja que el queso o la leche que puede vender de ella, y el segundo es el abandono del medio rural, y por ello se dejan de lado la agricultura  la ganadería tradicional, solo quedan megaexplotaciones ganaderas que normalmente tienen a los animales en granjas y no en libertad durante su crianza.
En mi opinión este abandono del sector primario, es un signo de empobrecimiento de la sociedad, por la perdida de ese producto cercano y casero, y además repercute en un total desconocimiento en las nuevas generaciones, que no saben responder a preguntas tan basicos como de donde viene los alimentos, y deben  ir a una granja-escuela para averiguarlo y de paso ver a este tipo de animales, igual que vamos al zoo para sorprendernos de los animales de la sabana.
Además es un pequeño homenaje a mi padre que ha trabajado desde su infancia en este sector primario, que ahora que ya no tendría que hacerlo, sabe que es "su mundo" y lo hace con gusto y disfrutando de ello.

Entrando en la pintura en sí, en este cuadro quise representar el color provocado en la lana de la oveja y el cordero de la luz del atardecer. Hay un marcado corte donde cambia totalmente el color, sobre todo en el cordero, no así en la oveja que prácticamente queda en sombra toda ella, pero aún así su tono blanco y su mayor tamaño hace que resalte, y que la composición quede mas o menos equilibrada.
A diferencia de cuadros anteriores, aquí  hay poco que reflexionar, solo se representa a estos animales de modo realista, pero a su vez me gustó el trabajo que me llevó el dar ese aspecto de la lana y sus distintos tonos, sin llegar a la definición, solo contrastes con diversos tonos y direccionando la pincelada.

Además meto unas cuantas fotos del proceso de la pintura, desde el boceto a la obra terminada.

Dibujo inicial

Metiendo base de color oscuro debajo


Llegando al final

Belleza interior



Belleza interior

Oleo sobre tabla, 100 x 60 cm

Esta obra intenta hacer reflexionar sobre la belleza humana, ¿en que nos fijamos para determinar si alguien es bello o feo? ¿Solo el aspecto físico? ¿Añadimos algún otro elemento exterior para poner un filtro según que objetos, vestidos… lleve puesto?
Por otra parte, incidir en este aumento de la belleza si tiene alguno de estos “complementos” y el por qué se da ese precio exagerado a un objeto sin valor intrínseco, a no ser que se le otorgue por parte de la sociedad, como por ejemplo las joyas.

Para ello podemos ver según la mirada exterior que lo contemple, a esta mujer, la cual sabiendo de su exagerado pecho (se agranda casi a lo grotesco), se tapa parte de su cara, intuyendo bonitos ojos, para así evitar conflictos de miradas, y desvíos innecesarios, y centrarse solamente en su enormes pechos,  y desde ahí, se da pie a subir por esos escalones imaginarios y adentrarse en un mundo interior mucho más rico que cualquier belleza exterior dominada por los cliches y cánones exigidos según época. 

Toda la pintura se intenta linealizarla, es decir, afrontar cada línea continua, como si pudiéramos trazar todas ellas sin levantar el pincel del lienzo, enlazando extremidades, con cabello, con cara, con el tronco, con su vestido, con el collar y también con el sillón rojo donde se apoya. En esta amalgama de líneas cada uno que imagine lo que quiera, solo digo que tiene guiños a Dalí.
Tambien en la composición hay muchos guiños a los grandes, algo de cubismo, algo de surrealismo, algo de Cezanne, algo de Vermeer, algo de aquí y de allá... composición equilibrada en forma y en color, incluyendo la nota de la flor roja en el tocado del pelo para compensar la gran masa roja del sillón en el inferior. Además, esta pequeña flor roja, rompe también la linealidad que tiene toda la obra.

Como he dicho he dejado las líneas que marcan las distintas partes, y además he dejado el color plano en cada una de ellas, dando solo volumen al collar para otorgarle vistosidad y crear esa pequeña confusión de la joya y el valor de la superficialidad en la mujer y por ende en la sociedad. Esto entra en conflicto con lo escrito en el primer párrafo, el posible desvío de miradas, pero ello es así ya que para llegar a esa “belleza interior” se pasan tanto por la belleza exterior física de la propia mujer y la posible belleza adjudicada socialmente a las joyas, como elementos externos ajenos a cualquier personalidad, que, sin embargo, como dije,  son claves para conocer el propio carácter de cada uno.