viernes, 6 de enero de 2017

Exposición enero 2017


Exposición enero 2017

Este mes de enero tendré parte de la obra expuesta en el Bar creperie Amsterdam (C/San Diego, 15. Alcalá de Henarés). Hacía muchísimo que no exponía, y me ha venido bien para volver a engancharme a la pintura que también la tenía un poco abandonada desde el verano. 

Tomando el cafe para terminar la preparación de la exposición


La exhibición la he dividido en cinco grandes temas:

Montañas
Los paisajes según las estaciones. Otoño
Mar
Figura
Fuentes

Paso a describir los motivos que me llevaron a representar cada tema, muchos de ellos clásicos, otros no tanto, siempre claro está, vistos a través de mi particular filtro pictórico.


Montañas

Para un escalador y montañero como yo, las montañas son los iconos de mi propia religión. Es el lugar donde uno puede disfrutar por el simple hecho de estar allí, sin dar explicaciones de nada a nadie. Solo debes utilizar los sentidos para: escuchar el ulular del viento, sentir el calor del sol en la cara, gozar con del tacto con la roca, refrescarte en los arroyos, protegerte al abrigo de los árboles, intuir la presencia de animales, ver el grandioso espectáculo de las grandes montañas, quedarse boquiabierto por contemplar agujas que acarician el cielo, sentir el blanco de la nieve y la dureza del hielo, en definitiva, vivir y experimentar el más puro contacto con la naturaleza.
Pintar la montaña o el risco que has escalado, te da una amalgama de recuerdos y vivencias. Afrontas en cada cuadro un reto, al igual que planificas la logística de cada escalada. En una simple pincelada, rememoras aquel paso donde sentiste el vacío, pero ahora este pincel va cargado a la vez, de miedo, de atrevimiento y de sensaciones pasadas, para conseguir representar en el lienzo, aquello que sentí escalando.

El Torreón de Galayos


Los paisajes según las estaciones. Otoño.

Un mismo paisaje sufre grandes modificaciones según la estación del año, tanto que a veces crees encontrarte en otro lugar. La estación del año que más he representado y en la que más me apetece pintar es el otoño. No hay duda que es la estación en la que los factores ambientales aumentan la belleza del lugar, sobre todo por el cambio de hoja, que da una gama cromática de cientos de colores al bosque, al campo, a la vegas, a las riberas, a los valles, a las montañas, y además se ensalza esta belleza, por cientos de reflejos que se generan en pequeños charcos, arroyos, ríos y lagos… quedando postales maravillosas, que el ojo por más que se deleite no puede retener, por lo que no queda más remedio que pintar ese instante para que perdure en el tiempo.
Los lugares representados no siempre son paisajes lejanos o de fotografías idílicas, donde es difícil no emocionarse por el espectáculo natural, sino que muchos de estos son de los alrededores de mi casa, donde también  se puede encontrar preciosos rincones en los que sentir de lleno el otoño. Además se enriquecen con las connotaciones aportadas por recuerdos de épocas pasadas, o simplemente por ver cómo va cambiando el paisaje a lo largo de las estaciones. 

Parte central de la exposición con los paisajes según estaciones

Mar

Para un ser de secano como yo, el mar no es una temática habitual, pero tiene ese magnetismo de los grandes entornos naturales que adulamos y tememos a la vez. Siempre me sentí atraído por la inmensidad del océano y esa belleza repetitiva del color del mar y del cielo, azules distintos e iguales, a veces incoloros, otras coloreados por los rayos del sol, las nubes, el viento y como no, por el observador que lo contempla. Esta coloración llega a su plenitud, en los cambios de luz de los amaneceres y atardeceres, que bañan de colores lo que casi es monocromo a plena luz del mediodía, y es en esos momentos cuando más emocionante resulta la pintura.

Parte de Mar y Figura
Figura

Sea de mujer u hombre, de una raza u otra, de un color u otro, la figura humana, siempre ha sido fuente de inspiración para artistas. Al ser seres sociables nos relacionamos por naturaleza. Ello implica, que al contemplar una figura, el espectador pueda identificar distintos sentimientos y sensaciones como: admiración, amistad, sexo, amor, odio, repulsión o simple belleza… en los que pueda verse reflejado. Siempre me resulta más agradable pintar y contemplar, una figura sugerente  y provocadora más que una explícita, aunque puede que sea explicita y sugerente a la vez, quizás, me venga de mis preferencias por los artistas clásicos y de sus estudios de la figura humana, y un desnudo bonito nunca puede ser censurado, ni con hojas de parra ni por el Facebook.
 
Fuentes

En el agua contenida en ellas, imaginé un buen símil de lo que somos las personas, ya que aunque a veces cueste, al final se puede distinguir el fondo. También podremos ver que lo que hay en la superficie, es decir, tanto el contenido como lo que se refleja y esto estará influenciado por el entorno. Además según la luz que tengamos, o si el agua tiene movimiento, tendremos miles de reflejos que serán de distintos tonos, efímeros o longevos, como nosotros mismos, que pese a nuestra personalidad, según a quien tengamos al lado, iremos en una u otra dirección, eligiendo nuestro camino para salir por el caño que la vida te lleve. 

Fte de Ambite




No hay comentarios:

Publicar un comentario